
La Superintendencia de Sociedades hizo un llamado a los empresarios colombianos para utilizar las herramientas de la Ley 1116 de 2006, pues, según este ente de control, el objetivo actual no es la liquidación, sino la negociación anticipada con acreedores para asegurar el empleo y la producción local. Según cifras de la firma Insolvencia Colombia e IFI Inteligencia Financiera, más de 18.700 personas se declararon en quiebra en el país durante 2025. Al respecto, los acreedores manifestaron que solo el 32,86 % de los deudores lograron un acuerdo, mientras que el 67,14 % no llegó a ninguna conciliación. Estas cifras evidencian una percepción negativa de la insolvencia, razón por la cual ahora se busca presentarla como una oportunidad de reorganización financiera bajo un marco de responsabilidad legal.
A través del tiempo hemos visto pasar grandes y pequeñas empresas que han enfrentado diversas dificultades debido a los ciclos económicos del país; estos ciclos comprenden tres etapas: expansión, recesión y recuperación. Cuando las empresas ingresan en la etapa de recesión sin una base financiera sólida, se ven fracturadas, ya que la economía baja significativamente.
Aunado a lo anterior, la Superintendencia de Sociedades se manifestó al respecto indicando que, para que esto funcione, la clave está en actuar a tiempo. De acuerdo con la postura planteada por la entidad, se busca implementar una cultura de responsabilidad en los empresarios de Colombia, fomentando así el hábito de enfrentar los problemas desde el principio y no esperar a que se agranden hasta el punto de no contar con los recursos para la nómina de sus propios trabajadores.
La Superintendencia ha sido muy enfática en que esta es una herramienta que debe asumirse con seriedad, ya que está diseñada para brindar una oportunidad a los dueños de negocios y no para evadir deudas sin cumplir con los proveedores o servicios; el objetivo real es ganar tiempo para ordenar las finanzas mientras la empresa sigue operando.
En última instancia, manejar adecuadamente las deudas ayuda a evitar que el mercado colapse. Con las herramientas que nos brinda la Ley 1116 de 2006, ahora contamos con una forma de proteger la producción local de manera progresiva, confiando en la capacidad de seguir adelante y no rendirse. En Colombia, enfrentar dificultades financieras hoy no debería verse como algo negativo, sino como la oportunidad de empezar de nuevo con más fuerza..