
El Proyecto de Ley 467 de 2024 tiene por objeto reformar el Código de Comercio, puntualmente en lo relacionado con las reglas aplicables a los comerciantes y a las sociedades. Al respecto, la iniciativa legislativa busca promover la formalización empresarial y fomentar la libre competencia. Concretamente, en relación con los comerciantes, la legislación vigente establece un régimen de responsabilidad absoluta, es decir, que las obligaciones contraídas por estos tienen como garantía la totalidad de su patrimonio. Sobre el particular, el proyecto de ley propone que, a través del Registro Único Empresarial y Social (RUES), los comerciantes declaren la parte de su patrimonio vinculada a la actividad económica que desempeñan, limitando su responsabilidad al valor declarado. En esta misma línea, si el comerciante no declarara oportunamente el patrimonio vinculado, se entendería que responderá con la totalidad de su patrimonio.
Por otro lado, para las sociedades de naturaleza S.A.S., se eliminan algunas formalidades en los casos de constitución por una sola persona natural, tales como la obligación de realizar reuniones ordinarias de asamblea, designar revisor fiscal y elaborar el informe de gestión. Asimismo, el proyecto dispone la creación de diversas modalidades de S.A.S., destacándose las S.A.S.D., pensadas específicamente para el sector deportivo, con el propósito de otorgar un trato diferencial acorde con las particularidades de estas actividades económicas. La configuración de esta modalidad atiende a la necesidad de una forma societaria propia que reconozca las singularidades relacionadas con los derechos deportivos, la conformación de clubes, la inversión, los patrocinios, entre otros aspectos. Aunado a lo anterior, la iniciativa busca facilitar los trámites correspondientes a la constitución, reforma, transformación y disolución de sociedades, generando canales para la implementación de medios electrónicos.
En suma, la reforma permitiría la formalización de las pequeñas y medianas empresas sin la necesidad de asumir cargas administrativas excesivas. De igual forma, la creación de nuevas modalidades de sociedades S.A.S. permitiría un trato diferenciado a determinadas actividades económicas, potenciando la inversión y el crecimiento de estos sectores. No obstante, es menester precisar que una aplicación práctica errónea de los postulados contemplados en la reforma podría debilitar las instancias de control y llegar a desproteger a los acreedores.
En conclusión, el desafío consiste en lograr un equilibrio entre la desregulación y la dinamización de los diferentes sectores económicos, sin sacrificar la transparencia, la seguridad jurídica de los acreedores ni la confianza en los modelos societarios.





